¡Hoi An Ivy Hotel: El Paraíso Escondido de Vietnam que Debes Descubrir!
¡Ah, Hoi An Ivy Hotel! El Paraíso Escondido de Vietnam… ¡y vaya si es un paraíso! Me acabo de pasar una semana allí, y tengo el alma llena (y el estómago también, pero ya hablaremos de eso). Preparáos, porque esta no es una reseña aburrida de las que te encuentras por ahí. Esto es… experiencia pura y dura desde el corazón, con el toque caótico y honesto que solo un viajero real puede ofrecer.
Primeras Impresiones: ¿Acceso para todos? ¡Más o menos!
Vale, hablemos de lo importante: la accesibilidad. Soy sincero, no soy experto en silla de ruedas, pero el ¡Hoi An Ivy Hotel! se esfuerza. Tienen ascensor, lo cual es un gran plus. Vi instalaciones para discapacitados y eso ya me da un punto. Lo que necesitan, es ser más claros en lo de "completamente accesible". Quizás llamar a la recepción y preguntar específicamente, si te preocupa, es lo mejor. Y no lo digo por ser malo, sino porque quiero que te sientas mega cómodo. Aún así, me pareció bastante piola que se preocupasen.
¡Wi-Fi Libre! (Y algo más sobre la tecnología)
¡Aleluya por el Wi-Fi gratis en todas las habitaciones! Y sí, funciona. Conectado todo el tiempo. No me puedo imaginar un viaje sin internet! Pero, para los maniáticos del trabajo (o los que, como yo, necesitan mandar fotos de la comida), tienen Internet LAN por si necesitas más potencia. ¡Chapeau! En las zonas comunes, también hay Wi-Fi en las zonas comunes, para que puedas presumir de tus vacaciones en Instagram.
¡A Comer! (La parte gloriosa)
¡Dios mío, la comida! Vamos por partes, porque es mucho:
Restaurantes: Tienen varios (restaurantes, duh!), ¡y son una pasada! ¡Comida asiática! Y también internacional. Sí, puedes comer hamburguesas si te da el antojo, pero, ¡por favor, prueba la comida vietnamita!
Desayuno: El desayuno buffet, ¡es una locura! Un festín. Prueba el Asian Breakfast: La comida vietnamita del desayuno es una experiencia que te cambiará para siempre. ¡Hay de todo! Café/té en el restaurante, Zumo de naranja, ensaladas, ¡la vida! Y si eres de los que les gusta apurar hasta el último minuto, también puedes pedir el desayuno en la habitación (¡el paraíso!) o pedir el desayuno para llevar.
Más comida: Hay un snack bar, ¡un bar en la piscina! (¡eso es vida!), un coffee shop por si necesitas cafeína y el servicio de habitaciones las 24 horas. ¡Literalmente, puedes comer lo que quieras, cuando quieras! Además, hay opciones vegetarianas, así que adiós a la excusa de "no tengo nada que comer". Y si eres de los que les da palo salir, tienen comida para llevar
¡Cosas que hacer! (Y cómo NO relajarse)
Vale, la parte relajación… Intentaré no sonar demasiado hooligan, pero… ¡es PERFECTO!
Piscinas: Tienen una piscina exterior con vista. ¡Para flipar! Es como estar en una postal. ¡La piscina con vista! es una de las razones por las que debes ir.
Spa: ¡El spa! Aquí es donde la cosa se pone seria. Masajes, sauna, baño de pies, envolturas corporales… ¡Es una experiencia! Me hice un masaje que me dejó nuevo. ¡Literalmente, flotando! El spa/sauna está súper bien. Un steamroom para acabar de relajarte… Y no te olvides del gimnasio, por si te sientes culpable después de tanta comida. Tienen fitness center también.
Lo que no me gustó: Pensé que el Body Scrub, Body Wrap, y Gym/fitness y el foot bath no me convencerían, pero me equivocaba. Son ¡lo mejor que tiene el hotel!
¡Limpieza y Seguridad! (Lo que nos importa ahora)
En tiempos de pandemia, la limpieza es crucial. ¡Este hotel se lo toma en serio! Tienen productos de limpieza antivirales, desinfección diaria en zonas comunes, sanitización profesional, ¡de todo! El personal está formado en protocolos de seguridad, con gel hidroalcoholico por todas partes. Comidas individuales y vajilla desinfectada. Hay distancia física y la opción de no tener limpieza diaria en tu habitación. Doctor/enfermera de guardia para emergencias. ¡Punto para la tranquilidad mental!
El Hotel en sí: Servicios y Comodidades (La Lista Eterna)
Para el negocio: Business center, reuniones, alquiler de equipos audiovisuales, fax. Un montón de cosas raras para los que tienen que trabajar, pero bueno, por si acaso.
Más servicios: Caja fuerte, cambio de divisa, conserjería, lavandería, tintorería, servicio de habitaciones 24 horas, almacenamiento de equipaje, y un montón de cosas más.
Para el ocio: Tienda de regalos, terraza, un lugar de eventos, y alquiler de bicicletas.
Para los peques: Servicio de niñera, instalaciones para niños, menú infantil. ¡El hotel es family/child friendly!
La Habitación: Tu Refugio (Y todo lo que te hará sentir como en casa)
¡La habitación! Ahí es donde pasas tiempo, ¿no?
- Imprescindibles: Aire acondicionado, wi-fi gratis, caja fuerte, TV con canales por cable, secador de pelo, ¡y todo lo que necesitas!
- Detalles: Albornoz, zapatillas, ¡detalles que marcan la diferencia! Y por supuesto, agua embotellada gratis (¡siempre importante!).
- Lo que me gustó: La vista, las cortinas opacas, ¡para dormir como un bebé! El escritorio, por si hay que hacer algo de trabajo.
- Lo que no me gustó: No hay nada malo, pero el sillón no era el más cómodo del mundo.
En Conclusión: ¿Por qué elegir el Hoi An Ivy Hotel?
Porque es un paraíso. Literalmente. Combinación perfecta entre relax, buen comer, y seguridad. ¡Hoi An Ivy Hotel!, ¡es el lugar perfecto para desconectar, recargar las pilas o para una escapada romántica!
¡Oferta Irresistible! (Para que te decidas ya mismo)
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¡Descubre el Paraíso Escondido de Cabua-an: ¡El Resort Filipino que te Robará el Corazón!¡Ay, Dios mío! ¡Hoi An, Vietnam! ¿En serio? ¡Me muero por esto! Bueno, a ver, a ver… vamos a intentar (y digo intentar) organizar este caos. ¡El Hoi An Ivy Hotel! ¡Suena a paraíso! Fingers crossed, no?
Itinerario (o el intento…): Hoi An, Vietnam. ¡Con un toque de locura!
Día 1: ¡Llegada y el primer grito de "¡Pho!"
- 14:00: Aterrizaje en el aeropuerto de Da Nang. ¡Joder, el calor! Literalmente me derrito… pero ¡la emoción es mayor! ¿El equipaje? ¡Esperemos que llegue! (Me ha pasado… una vez… en Praga… no quiero revivirlo).
- 14:30: Transferencia al Hoi An Ivy Hotel. ¡Rezo para que el tráfico no sea un infierno! (Google Maps dice 45 minutos… ¡pero Vietnam! ¡El tiempo es relativo!).
- 15:30 (aprox.): ¡Check-in! ¡Espero que la habitación sea igual de preciosa que en las fotos! ¡Quiero una piscina, un balcón y… aire acondicionado que funcione! (Pequeñas peticiones, ¿no?).
- 16:00 - 17:00: ¡Exploración del hotel! ¡Piscina, restaurante, el bar (¡muy importante!)! Y… ¡la necesidad imperiosa de una ducha! (Viajar siempre me convierte en un ser pegajoso).
- 17:30 - 18:30: ¡Primer contacto con Hoi An! Caminata por el centro histórico. ¡Las linternas! ¡Los faroles! ¡El color! ¡Me va a dar algo! ¡Ojo con los tuk-tuks! ¡Parecen una cucaracha gigante!
- 19:00: ¡CENA! ¡Pho! ¡El primer Pho! ¡El momento que he esperado! Busco un lugar concurrido, de esos con el ruido de las motos y la abuela cocinando con una sonrisa. ¡Quiero sentir el auténtico sabor! (Y rezo para no pillar un empacho… aunque… ¿a quién engaño? ¡Voy a comer como un animal!).
- 20:30: Paseo nocturno por el río Thu Bon. ¡Las linternas flotantes! ¡Romántico… aunque… probablemente con un montón de mosquitos hambrientos! ¡Repelente de insectos, a la carga!
- 21:30: ¡Cerveza en un bar con vistas al río! ¡Bia Hoi, por supuesto! ¡Y a contemplar el mundo! (O a intentar entender el idioma… y las miradas… ¡qué misterio!).
Día 2: ¡Costura, Mercado y un intento fallido de “yoga”!
- 08:00: ¡Despertar! ¡(Si el jet lag me deja)! ¡Desayuno en el hotel! ¡¡Fruta fresca!! ¡¡¡Y café vietnamita!!! ¡Espero que no me deje bailando por las paredes!
- 09:00 - 12:00: ¡Clase de costura! ¡Hoi An es famosa por sus sastrerías! ¡Me voy a hacer un traje a medida! ¡(O… al menos… lo intentaré)! ¡Espero no acabar con un vestido de payaso! ¡La elección de telas… ¡¡¡un infierno!!! (Pero uno delicioso).
- 12:00 - 13:00: ¡Almuerzo en el Mercado Central! ¡¡¡¡Comida callejera!!!! ¡¡¡¡¡¡Rollitos primavera!!!!!! ¡¡¡¡¡Y… ¿quién sabe qué más me atreveré a probar?!!! (¡El estómago… ¡¡mi valiente estómago!!).
- 14:00 - 15:00: "Relajación" en la playa de An Bang. ¡Sol! ¡Arena! ¡Mar! ¡¡¡¡Lectura!!!! (Si el sol me deja ver las letras…) ¡Y… una siesta! ¡(Crucemos los dedos por no quemarnos como un langostino!).
- 16:00 - 17:00: ¡Yoga en la playa! (¡Ah, la idea! ¡El cuerpo… ¡ya es otra historia!). ¡Intentaré no hacer el ridículo… demasiado! ¡(O sea, el ridículo garantizado, digamos!).
- 18:00: ¡Paseo en bicicleta por los arrozales! ¡(Si encuentro la energía…)! ¡Las vistas… ¡deben ser espectaculares! (Y el calor… ¡supremo!).
- 19:00: ¡Cena en un restaurante con encanto! ¡(Con vistas a los arrozales… si llegamos)! ¡¡¡¡Comida vietnamita sofisticada!!!! ¡(Si no he comido suficiente en el mercado… jaja!)!
Día 3: ¡La experiencia de un día en el Hoi An Ivy Hotel, en bucle!
- 07:00: Despertar, ducha, café, ¡repite!
- 08:00: Desayuno, ¡repite!
- 09:00: Piscina, ¡repite!
- 10:00: Lectura, ¡repite!
- 11:00: Disfrutar del balcón, ¡repite!
- 12:00: Almuerzo en el restaurante del hotel, ¡repite! (Debería ir al mercado ,pero la pereza me gana).
- 13:00: Siesta, ¡repite!
- 14:00: ¡Masaje! ¡Repite! ¡Este es el momento! ¡Me lo merezco! ¡Toda la tranquilidad del mundo! (Mientras no me toque un masajista que me haga más daño que bien).
- 16:00: ¡Reexploramos el hotel! ¡El bar, la piscina, el gimnasio (¡si me animo!)! ¡Repite!
- 18:00: ¡Cena romántica en el hotel! ¡Repite!
- 20:00: ¡Copas! ¡Y… ¡repite! ¡Conocer gente nueva! ¡¡La conversación!! ¡El cotilleo! (¡Y el riesgo de hablar demasiado…!).
- 22:00: ¡Una última ronda en el bar del hotel, antes de caer rendida! ¡Repite!
Día 4: ¡Adiós Hoi An! (Con lágrimas en los ojos…)
- 08:00: ¡Desayuno con pesar! ¡(Y con más café vietnamita… no aprendo!)!
- 09:00: ¡Último paseo por el centro histórico! ¡¡¡¡Comprar recuerdos!!!! ¡Para todo el mundo! ¡(Incluida yo…)! ¡¡¡Y para mí!!! ¡¡¡(Especialmente para mí!)!!
- 10:00: ¡¡¡¡¡Últimas fotos!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡¡Me quiero llevar todo este paraíso en mi memoria!!!!!!!.
- 11:00: ¡Check-out! ¡¡¡¡¡Con el corazón en un puño!!!!!
- 12:00: ¡Transferencia al aeropuerto de Da Nang! ¡Adiós, Hoi An! ¡Hasta la vista! ¡Te voy a echar de menos… mucho!
- 14:00: ¡Vuelo de regreso! ¡Con la maleta llena de recuerdos… y la cabeza llena de sueños! ¡Hasta la próxima aventura!
Notas al margen:
- ¡El idioma! ¡Necesito aprender algunas frases básicas en vietnamita! "¡Cerveza!" "¡Pho!" "¡Gracias!" (¡Y "¡No quiero serpiente!"… por si acaso!).
- ¡El dinero! ¡A cambiar dinero! ¡Y a regatear! (¡Soy fatal para esto… pero lo intentaré!).
- ¡La ropa! ¡Ropa ligera! ¡Protector solar! ¡¡¡¡¡¡Repelente de mosquitos!!!!!!!! ¡¡¡¡¡Y… ¡un buen libro!
- ¡La salud! ¡Seguro médico! ¡Botiquín! ¡Y… ¡¡¡¡¡no comer nada sospechoso!!!!! (¡El estómago… otra vez…).
- ¡La actitud! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡DISFRUTAR. A. MORIR!!!!!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Esta es la clave!
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
¡Pugeran 52 - Kamar 12 Indonesia: ¡El Secreto Mejor Guardado de Bali!¡Hoi An Ivy Hotel: ¿Un Paraíso Escondido... O Una Farsa? (Preguntas y Reflexiones Desordenadas)
1. ¿De verdad es un "paraíso escondido"? Porque, a ver, los paraísos se supone que no están *escondidos* si les ponen un nombre así, ¿no?
¡Ay, la publicidad! Vale, vale, el hotel es bonito, eh. Bastante. Y tiene esa vibra de "oasis" que te venden en las fotos. Pero... ¿escondido? No exactamente. Está en Hoi An, una ciudad bastante turística. Ahora, **sí** es verdad que, una vez dentro del hotel, te olvidas un poco del mundanal ruido de los turistas vietnamitas (y del ruido en general, bendito sea). La piscina, las plantas... te relajas. Es como si te metieras en una burbuja... hasta que te das cuenta de que te toca salir a buscar cena y te encuentras con la horda de motos otra vez.
Un consejo: Si buscas *autentico* "escondite", olvídate. Si buscas un respiro bonito, lo tienes.
2. ¿Las habitaciones son tan bonitas como en las fotos de Instagram? Porque, seamos sinceros, todos sabemos que Instagram es mentira...
¡Maldita sea, Instagram! A ver, las habitaciones, sí, son bonitas. Pero, con un "pero" grande. Son bonitas, *como en las fotos*; es decir, las fotos son reales, pero *editadas*. Te explico:
- Las fotos: Luz perfecta, perspectiva perfecta. La realidad... bueno, la luz a veces no es tan perfecta, y la perspectiva... digamos que en mi caso, la perspectiva *siempre* es un poco torcida.
- El espacio: No son *enormes*. Son cómodas, eso sí, pero prepara tus maletas con la técnica Tetris porque... puede ser un poco ajustado. Yo, personalmente, en mi habitación no cabía ni un alfiler, y eso que soy bastante minimalista (de palabra, claro).
- El baño - La historia de mi vida: El baño... ¡El baño! Un baño *hermoso*, con una bañera con patas de… ¿qué eran? ¿Cobre? Ideal para fotos, claro. Lo *malo*: El agua caliente funciona a veces, y otras veces... no. Y cuando funciona, la presión… digamos que te da tiempo de leer el periódico mientras esperas que se llene la bañera. OJO con esto, eh.
En resumen: Prepara tus expectativas, y no te dejes engañar por el filtro "clarity". Y si te importa la bañera, pregunta antes de reservar. De verdad, pregúntalo.
3. ¿El personal es amable? Porque Vietnam, ya sabes... a veces es un poco… ¿desafiante?
¡Ay, el personal! El personal es… ¡encantador! Absolutamente encantador. Son súper amables y te intentan ayudar en todo. El inglés no es perfecto, pero se esfuerzan muchísimo. Recuerdo una vez, intentando pedir un taxi (porque, admitámoslo, moverse en Hoi An es un *infierno* si no te apañas con las motos). La chica de recepción, con una sonrisa que le llegaba a las orejas, hizo lo imposible para entender mi "español-inglés-gestos" combinado. Y lo consiguió. ¡Un diez para ella!
Pero... Una vez, pedí una copa de vino. Y me trajeron… un vaso de vino. Vacío. La camarera, con la misma sonrisa, me miró expectante. Supongo que esperaba que hiciera magia. Después de reírme (mucho), le expliqué que necesitaba *vino*, no el vaso. ¡Y no se enfadó! Se rió conmigo y me trajo una botella. ¡Y el vino estaba bueno!
Conclusión: El personal es un encanto. Paciencia, sobre todo con el idioma. Y no esperes perfección, pero sí, buena voluntad a raudales.
4. ¿Y la piscina? ¿Es tan… *instagrammeable* como parece? Porque, vamos, la piscina es *lo* que vende el hotel, ¿no?
¡La piscina! ¡Dios mío, la piscina! Sí, es instagrammeable. MUCHO. Es bonita, tranquila, relajante. Y sí, me pasé horas haciéndome fotos (lo admito, soy débil). El problema... ¡El problema soy yo! Yo y mi falta de habilidad para las fotos. Las fotos no le hacen justicia a la piscina. Ni de lejos. Pero, ¡ah, la piscina! Sientes que toda la tensión del viaje se disipa flotando en ese agua cristalina. Te dan toallas, puedes pedir bebidas… Es… es como una fantasía. Es *la* joya del hotel.
El drama: Un día, me quedé sin batería en el móvil. ¡Drama! ¡No podía subir fotos a Instagram! Estuve a punto de correr a la habitación a por el cargador. Pero, al final, me relajé. Me senté en una hamaca, cerré los ojos y… me olvidé de todo. Y fue maravilloso. Así que, sí, la piscina es increíble. Pero no te obsesiones con las fotos. Disfruta del momento.
5. ¿Vale la pena el desayuno? Porque, ¿sabes? El desayuno es IMPORTANTE.
¡El desayuno! ¡El desayuno es... bueno! No es el mejor desayuno del mundo, no es el desayuno de mis sueños, pero está bien. Hay fruta fresca, huevos (revueltos, fritos, con tortilla…), pan, mermeladas, café... Lo típico. Lo bueno: las vistas desde el restaurante (¡otra vez las plantas!).
La anécdota: Una mañana, pedí un croissant. Y me trajeron... un croissant quemado. Negro como el carbón. Intenté disimular, pero el olor a quemado era inconfundible. Llamé a la camarera, le expliqué (a medias, porque mi vietnamita es nulo), y se lo llevó con una sonrisa. Y volvió con... ¡otro croissant quemado! Tuve que reírme. Al final, me comí un plátano y me hice amiga de un gato que merodeaba por allí. ¡Ah, las aventuras del desayuno!
En resumen: El desayuno es decente. No te esperes maravillas, pero te dará energía para explorar Hoi An. Y, por cierto, ¡vigila los croissants!
6. ¿Hay algo que realmente *odiaste* del hotel? Porque, seamos sinceros, siempre hay algo…
¡Uy, sí! Hay una cosa que me sacó de mis casillas. ¡El ruido de las motos! El hotel, como ya he dicho, está en Hoi An, y Hoi An es... un caos deEncuentra Hotels