¡Escapa al Paraíso: La Ferme Saint Simeon, Tu Spa de Lujo en Francia!
¡Escapa al Paraíso: La Ferme Saint Simeon, Tu Spa de Lujo en Francia! - Un Viaje (Desordenado) a la Felicidad
¡Dios mío, dónde empiezo!… La Ferme Saint Simeon. Solo el nombre ya suena a cuento de hadas, ¿verdad? Y… bueno, casi lo es. Pero antes de que corras a reservar, déjame contarte todo (bueno, casi todo) sobre mi experiencia, la buena, la mala, y la… peculiar. Porque, ay, la vida no es perfecta, ni siquiera en un spa de lujo en Normandía.
Accesibilidad y Movilidad (Empecemos con lo importante):
Vale, aquí tengo que darles un aplauso. ¡Bravo! La Ferme Saint Simeon se esfuerza por ser accesible. Elevator (ascensor, para los que nos enredamos con el inglés), Facilities for disabled guests… Esto es crucial. Sé que esto es importante para muchas personas (y debería serlo para todos los hoteles, punto). Entiendo que no es fácil, y por eso lo valoro. No puedo hablar desde la experiencia personal, pero el simple hecho de que se preocupen ya es un punto a su favor.
Internet y Tecnología (En el siglo XXI, por favor):
- Internet acceso, Internet [LAN], Internet services, Wi-Fi in public areas, Free Wi-Fi in all rooms!: ¡Aleluya! En fin. Free Wi-Fi in all rooms! Esencial. En serio, fundamental. No quiero pagar un ojo de la cara por un Wi-Fi que va a pedales. Y sí, hay Internet [LAN] también, para los dinosaurios como yo que aún se resisten al Wi-Fi (aunque, seamos realistas, usé el Wi-Fi todo el tiempo). Tienen todo lo que necesitas. No te quedarás desconectado a menos que quieras desconectarte.
Limpieza y Seguridad (En tiempos de COVID):
¡Ay, la higiene! Este es el tema del momento, ¿verdad? Y La Ferme Saint Simeon se lo toma en serio. Un diez. Anti-viral cleaning products, Daily disinfection in common areas, Hand sanitizer, Hot water linen and laundry washing, Hygiene certification, Individually-wrapped food options, Physical distancing of at least 1 meter, Professional-grade sanitizing services, Room sanitization opt-out available, Rooms sanitized between stays, Safe dining setup, Sanitized kitchen and tableware items… Literalmente, parece que han desinfectado hasta el aire que respiras. ¿Es excesivo a veces? Quizá. ¿Tranquiliza la mente? Totalmente. Sobre todo, me gustó saber que el personal está Staff trained in safety protocol.
Restaurantes y Comida (¡El corazón de la experiencia, vamos!):
¡Madre mía, la comida! Aquí es donde las cosas se ponen… interesantes. Vamos a desglosarlo.
Restaurants, A la carte in restaurant, Alternative meal arrangement, Asian breakfast, Asian cuisine in restaurant, Bar, Bottle of water, Breakfast [buffet], Breakfast service, Buffet in restaurant, Coffee/tea in restaurant, Coffee shop, Desserts in restaurant, Happy hour, International cuisine in restaurant, Poolside bar, Salad in restaurant, Snack bar, Soup in restaurant, Vegetarian restaurant, Western breakfast, Western cuisine in restaurant, Room service [24-hour]… ¡Uf! Una barbaridad de opciones. Es abrumador. Vamos por partes.
El Buffet del Desayuno: ¡El desayuno buffet! Mi perdición y mi salvación. Hay de todo. De TODO. Desde los típicos croissants que te harán pecar hasta opciones saludables para compensar todo el pecado. Un consejo: ve con el estómago vacío. O mejor, ve con la mente abierta y prepárate para probarlo todo. ¡Y por favor, no te olvides del café! Es delicioso. Breakfast [buffet] ¡Imprescindible!
Los Restaurantes a la carta: Aquí es donde brilla. La comida internacional es increíble… Literalmente, tuve una cena de ensueño. El salmón perfecto, la carne en su punto, los postres… Oh, los postres. Es caro, eso sí. Pero… valió cada euro. A la carte in restaurant y Western cuisine in restaurant.
La barra y el área de la piscina: Perfecta para un aperitivo, un vino… ¡Un pecado! Poolside bar. El Happy hour es un plus.
Spa y Relax (La razón de ser… ¡o casi!):
¡El spa! ¡El paraíso! ¡El momento zen!… O no.
Body scrub, Body wrap, Fitness center, Foot bath, Gym/fitness, Massage, Pool with view, Sauna, Spa, Spa/sauna, Steamroom, Swimming pool, Swimming pool [outdoor]. Hay de todo. Literalmente, de TODO. Pero, ¿sabes qué? Mi experiencia fue… mixta.
- El masaje: Aquí es donde la cosa se puso interesante. Me pedí un masaje relajante. La masajista era encantadora, pero… ¡ay! No sé si era yo, si era el estrés acumulado o qué, pero me dolía todo. Literalmente. Me reí, me relajé y me quejé internamente durante todo el masaje. No fue malo, pero tampoco fue la experiencia celestial que esperaba. Mi consejo: Comunícate con la masajista, dile lo que necesitas. Massage.
- La piscina y la sauna: ¡La mejor parte! Pool with view, Swimming pool, Sauna, Spa/sauna, y Steamroom… La piscina al aire libre es impresionante. Con vistas alucinantes. El agua, a la temperatura perfecta. Pasé horas ahí, flotando y olvidándome del mundo. La sauna y el baño de vapor fueron perfectos para relajar los músculos. ¡Me sentí renovada!
Habitaciones y Comodidades (Tu pequeño refugio):
- Air conditioning, Alarm clock, Bathrobes, Bathroom phone, Bathtub, Blackout curtains, Carpeting, Closet, Coffee/tea maker, Complimentary tea, Daily housekeeping, Desk, Extra long bed, Free bottled water, Hair dryer, High floor, In-room safe box, Interconnecting room(s) available, Internet access – LAN, Internet access – wireless, Ironing facilities, Laptop workspace, Linens, Mini bar, Mirror, Non-smoking, On-demand movies, Private bathroom, Reading light, Refrigerator, Safety/security feature, Satellite/cable channels, Scale, Seating area, Separate shower/bathtub, Shower, Slippers, Smoke detector, Socket near the bed, Sofa, Soundproofing, Telephone, Toiletries, Towels, Umbrella, Visual alarm, Wake-up service, Wi-Fi [free], Window that opens. ¡Casi todo! ¡Ay, las habitaciones! Son preciosas. Clásicas, con ese toque de lujo francés que tanto me gusta. Air conditioning, Daily housekeeping, Free bottled water y… sobre todo, Bathrobes, Slippers – ¡Un lujo! La cama era… perfecta. Lo de las Blackout curtains era esencial, porque por las mañanas entra una luz que… ¡ufff! Te da un toque de privacidad. El Internet access – wireless funcionaba sin problemas. Y el Extra long bed para esa pereza de relajarse…
Servicios y Comodidades (Para que no te falte de nada):
- **Air conditioning in public area, Audio-visual equipment for special events, Business facilities, Cash withdrawal, Concierge, Contactless check-in/out, Convenience store, Currency exchange, Daily housekeeping, Doorman, Dry cleaning, Elevator, Essential condiments, Facilities for disabled guests, Food delivery, Gift/souvenir shop, Indoor venue for special events, Invoice provided, Ironing service, Laundry service, Luggage storage, Meeting/banquet facilities, Meetings, Meeting stationery, On-site event hosting, Outdoor venue for special events, Projector/LED display, Safety deposit boxes, Seminars, Shrine, Smoking area, Terrace, Wi-Fi for special events, Xerox/fax in business center, For the kids, Babysitting service, Family/child friendly, Kids facilities, Kids meal, Access, CCTV in common areas, CCTV outside property, Check-in/out [express], Check-in/out [private], Couple's room, Exterior corridor, Fire extinguisher, Front desk [24-hour], Hotel chain, Non-smoking rooms, Pets allowed unavailablePets allowed, Proposal spot, Room decorations, Safety/security feature, Security [24-hour], Smoke alarms, Soundproof rooms, Getting around, Airport transfer, Bicycle parking, Car park [free of charge], Car park [on-site], Car power charging station,
¡Ay, Dios mío! La Ferme Saint-Siméon… ¿Dónde empiezo? Es como si Monet en persona me hubiera invitado a su jardín secreto, solo que en vez de pinceles, tengo una tarjeta de crédito (¡y un poco de preocupación, la verdad!). Aquí va mi intento de un "itinerario"… ¡más o menos!
Día 1: Llegada, Desmayo (literalmente) y el Mar con Mantequilla
- 14:00: ¡Arribo triunfal! (O al menos eso esperaba). El auto de alquiler es más pequeño de lo que pedí, pero bueno, ¿qué más da? La Normandía se abre ante mí. El GPS dice que faltan 30 minutos, pero mi estómago ya está cantando ópera.
- 14:30: La Ferme. ¡Guau! La fachada es… impresionante. Siento un ligero mareíto de la emoción. Me imagino a mí misma como una dama de alta sociedad, con un sombrero elegante. (La realidad es que estoy sudando y con una mochila de trekking, pero la fantasía es lo que cuenta, ¿verdad?
- 15:00: Check-in. La recepcionista (encantadora, por cierto) me sonríe y me ofrece una copa de champán. ¡Acepto! Demasiado rápido, quizás. La emoción, el viaje, el champán… ¡PUM! Casi me desmayo. (Literalmente. Me senté un rato en un sillón, recuperando el color).
- 16:00: ¡La habitación! Una maravilla. Balcón con vistas al mar. ¡Dios mío! Necesito un momento. Me siento en el balcón, respiro hondo… y me pongo a llorar. (De felicidad, ¡creo!).
- 17:00: Paseo por Honfleur. ¡Ay, Honfleur! Es como un cuadro de colores. Los barcos, las casitas… ¡todo es hermoso! Me pierdo, compro un helado y me mancho. (¡Claro!).
- 19:00: Cena. ¡Dios mío, la cena! Me había prometido moderación… pero el tartar de atún con mantequilla salada… ¡imposible resistirse! Fue como un orgasmo culinario. Me siento un poco culpable, pero también tremendamente feliz. (Y llena).
- 21:00: Un paseo nocturno por la playa. El mar oscuro, el sonido de las olas… La vida es buena. (Excepto por el pensamiento constante de las calorías que he consumido).
- 22:00: ¡A dormir! Mañana, el spa… ¡y el drama!
Día 2: El Spa, el "Dramático" y el Arte (Con un Toque de Descontrol)
- 09:00: Desayuno. ¡Cielos! ¿Más comida? No puedo resistirme al croissant… y al pain au chocolat… y al zumo de naranja recién exprimido… ¡Necesito un profesional! (En realidad, necesito un nutricionista).
- 10:00: El Spa. ¡Finalmente! Me regalan un masaje con aceite de lavanda. ¡Me relajo! ¡Floto! Me duermo… (¡Ronco!) La masajista, con una sonrisa gentil, me despierta. Vuelvo a flotar.
- 12:00: Almuerzo ligero. Ensalada, fruta… ¡Intento ser buena! Pero veo a alguien comer patatas fritas… y me da un ataque de envidia. ¡Maldita sea la vida!
- 14:00: Clase de pintura. (¡Una locura, lo sé!). Intento pintar el mar. El resultado es… abstracto. El instructor, un hombre con una boina y una barba más larga que mi lista de deudas, me sonríe y me dice que "es interesante". (Debe ser un eufemismo).
- 16:00: Regreso a la habitación… y drama. Tengo una discusión (¡leve!) con mi reflejo en el espejo. (¿Por qué me he puesto este vestido? ¡Es demasiado ajustado!)
- 17:00: Una copa de vino en el balcón. (Necesito calmarme). El mar, una vez más, es mi amigo.
- 19:00: Cena. ¡¡¡¡¡Sigo comiendo!!!!! (¡Y disfrutando!). Prueba de ostras. ¡Maravillosas! Me atrevo a pedir un segundo plato. ¡Me siento como una reina! (Aunque una reina con un ligero problema con las porciones).
- 21:00: Lluvia (¡la Normandía!). Me refugio en la biblioteca. Leo un libro sobre Monet. (¡Me inspira!).
- 22:00: Otro intento de sueño. Intentado dormir.
Día 3: El Adiós (y la Promesa de Volver… tal vez)
- 09:00: Desayuno… el final. ¡Lo disfruto al máximo!
- 10:00: Paseo matutino por los jardines. ¡Son preciosos! Me hago fotos… (¡Muchas fotos!).
- 11:00: Check-out. ¡Adiós, Ferme Saint-Siméon! ¡Fue increíble! (Aunque mi cartera llora).
- 12:00: Despedida y Regreso. El coche, el GPS… y la promesa de ahorrar para volver. (¡Y quizás, aprender a pintar!).
- 12:30: Mi mochila de trekking, el vestido ajustado, mi reflejo en el espejo, y la felicidad… ¡y la mantequilla!
Después…
Todo el estrés, el dinero gastado, la ropa, la comida, las reflexiones, el descontrol y la felicidad… Fue absolutamente maravilloso. Un poco messy, un poco imperfecto… pero absolutamente humano.
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¿Qué hace que La Ferme Saint Simeon sea "de lujo"? ¿Realmente vale la pena el gasto? (¡Ay, el bolsillo!)
¡Uf, la pregunta del millón! Vale, empecemos por lo obvio: No es barato. Ya te lo digo. Prepararte para soltar un buen puñado de euros. Pero… ¿vale la pena? A ver, es como… ¿Sabes cuando te compras esos vaqueros carísimos y te sientan como un guante, te hacen parecer más alta y te sientes la reina del mambo? Pues es algo así, pero con un hotel, ¡y multiplicado por mil!
El lujo es sutil, no te equivoques. No hay grifos de oro macizo (creo). Es la atención al detalle: el personal que te conoce por tu nombre (casi), las sábanas que acarician tu piel, el olor a pan recién hecho a las siete de la mañana… ¡Dios mío, el pan! (Ya me he desviado, lo siento, soy así). Es la sensación de que TODO está pensado para tu bienestar. ¿Vale la pena? Si puedes permitírtelo… sí. Si tienes que vender un riñón… quizás espera a las rebajas, ¿eh?
Anécdota: Una vez, en el restaurante, me caí salsa en la camisa. Ocurrió lo inevitable: un pánico total. Antes de que pudiera empezar a comportarme como un drama queen, apareció un camarero (¡con una sonrisa, nada menos!) y me ofreció un quitamanchas y una servilleta mágica. No solo eso, sino que me llevó a un baño impecable, con todo lo necesario. ¡Magia pura!
¿Es La Ferme Saint Simeon para todo el mundo? (¿O solo para Instagrammers con mucha pasta?)
Buena pregunta. No, no es para todo el mundo. Si lo tuyo es mochilear, ir de rebajas y comer bocadillos de mortadela… probablemente no te encaje. Si te gusta la tranquilidad, el arte, la buena comida y el mimo… ¡adelante! Diría que es más para los que buscan un “reset”, una pausa del mundo. Para los que necesitan un poco de… bon vivre, ya sabes.
Quirkiness Alert: Vi a una pareja que parecía salida de un anuncio de dentífrico (¡perfectos!) hacerse fotos todo el tiempo. Me dio un poco de… ¿envidia? ¿Fastidio? Luego recordé que yo también hice mil fotos del jardín. Todos somos un poco Instagrammers, al final. Incluso los que lo niegan.
¿Qué puedo esperar del spa? ¿Es realmente "de otro mundo"? (¡Quiero flotar!)
¡El spa…! Ahí es donde la magia se materializa. Sí, es “otro mundo”. Es ese lugar donde te olvidas de la hipoteca, del trabajo, de la suegra… (¡perdón, lo siento!). Es un santuario de paz y relajación. Las piscinas son espectaculares, los tratamientos… ¡ay, los tratamientos!
¡MI EXPERIENCIA DEL SPA EN PROFUNDIDAD, PORQUE NECESITO CONTARLO! Tenía un tratamiento facial, y juro que fue lo más cercano a la resurrección que he experimentado. Primero, un exfoliante que me quitó la piel muerta y me dejó suave… como el culito de un bebé. Luego, una mascarilla que olía a cielo. Y después, la masajista… ¡Dios mío, la masajista! Sus manos eran… ¡ángeles! Sentí que la tensión se derretía, que las arrugas desaparecían… ¡Casi lloro de felicidad! (Lo admito, una lagrimilla sí cayó). Después, salí con la piel radiante, con una alegría que me duró días. ¡De verdad, valió CADA euro!
La Imperfección: Una pequeña pega… la piscina de agua fría era… ¡MUY fría! Casi me da un síncope. Pero bueno, después de un momento de shock, te acostumbras… o te sales corriendo. Yo opté por lo último. Pero, en general, ¡el spa es un must!
¿Hay actividades para hacer en la zona? ¿O es solo para tumbarse y comer? (¡Que tampoco está mal!)
¡Ay, no! ¡No solo! (Aunque tumbarse y comer es una actividad muy digna). Está en un lugar increíble, Honfleur, una joya. Puedes pasear por el puerto, visitar la iglesia de Santa Catalina (¡preciosa!), perderte por las callejuelas… ¡Hay arte por todas partes! Y, claro, la Normandía es preciosa: playas, acantilados... ¡Un paraíso para los amantes de la naturaleza!
Stream of consciousness: Yo, por ejemplo, intenté pintar. (Soy un desastre, lo reconozco). Compré un bloc, pintura… y me puse a “interpretar” el paisaje. El resultado… mejor no enseñarlo. Pero la experiencia fue… ¡divertida! (Y eso que mi obra de arte acabó en la papelera. Ya, no soy Picasso).
¿La comida es realmente tan buena como dicen? (Porque, a ver, eso es MUY importante…)
¡La comida! ¡La clave de todo! Y sí, es espectacular. De verdad. No es solo “buena”. Es… una experiencia. Ingredientes frescos, platos elaborados con cariño, presentaciones impecables… ¡y sabores que te explotan en la boca!
Reacción emocional: El desayuno… ¡ay, el desayuno! Croissants crujientes, mermeladas caseras, huevos revueltos perfectos, café aromático… ¡Casi me echo a llorar de alegría! Y la cena… cada plato era una obra de arte. El pescado estaba… divino. ¡Ya quiero volver a comer allí! ¡Voy a ahorrar todo el año solo para eso!
¿Hay algo que no me gustara? (¡Siempre hay algo!)
Vale, seamos sinceros. Soy una persona de verdad, y no todo es perfecto. El precio, ya lo dije. Y otra cosa… a veces, la perfección puede ser un poco… empalagosa. Demasiada atención, demasiado mimo… A veces, solo quieres que te dejen en paz un rato, ¿sabes? (Pero es un mal menor, ¡eh!)
Rambling: También, el ascensor era un poco… lento. Y una vez, me perdí en el laberinto de pasillos. Pero… son pequeñas cosas. En general, la experiencia fue… (suspira) …¡inolvidable!